<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564</id><updated>2012-02-16T13:12:26.590-08:00</updated><title type='text'>MALKY'S PLACE</title><subtitle type='html'>Aquí me tenés, escribiendo para vos. Esta es una aventura personal que quiero que llegués a sentir tuya, cada palabra, cada frase, cada emoción.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-3440891398398060541</id><published>2010-01-29T15:57:00.001-08:00</published><updated>2010-01-29T15:57:58.203-08:00</updated><title type='text'>A CIDADE DA ALEGRIA</title><content type='html'>A cidade da alegria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serie:   Escenas de Ciudad&lt;br /&gt;Ciudad Escenario: Porto Alegre, Brasil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a Brasil después de tantos años fue como lanzarse a un océano nuevo.&lt;br /&gt;Cuarenta años de recuerdos me atropellaron como un camión doble-troque y me levanté de la embestida como se levantaba el coyote en las caricaturas.&lt;br /&gt;Entrar en este colapiscis de sabores, olores y colores tan diversos era como entrar a un mercado persa en el que no sabés qué comprar.&lt;br /&gt;Mi lado brasilero despertó y me sentí un poco en casa, pero más como cuando regresás a casa después de una larga guerra y encontrás que tu casa cambió, que ya no están los viejos muebles, que los vecinos te miran con cara de “y vos quién sos?” y que las calles parecen  ser las de una dimensión desconocida.&lt;br /&gt;Brasil, meu Brasil. Un colage de identidades paralelas y a la vez disímiles. Un nación en proyecto donde los grupos étnicos dicen vivir en armonía pero todavía se muestran los dientes. Un país que se dice pacífico pero donde sus diez metrópolis registran a diario interminables guerras urbanas.&lt;br /&gt;Mi primera faena cultural es una cena navideña con una familia de mormones.&lt;br /&gt;Son muy amables, respetuosos y moderadamente abiertos. Les asombra que yo haya estado en Salt Lake City y conozca la mecca mormona mejor que ellos mismos.&lt;br /&gt;La comida es abundante y deliciosa. Descubro que el salpicón para ellos es una ensalada mientras que para nosotros es una mezcla de frutas. Pruebo un nuevo animal: el chester, un curioso híbrido de pavo y gallina. Sabe bien. Me divierte el colorido del vestido de la anfitriona. Cuando pido que me pongan samba para ambientar la reunión descubro el racismo manifiesto en Robson, el muchacho de casa, quien dice que sólo baila samba con los dedos, porque es música de negros y aunque le suena bien, no le entra en el cuerpo.&lt;br /&gt;En los días que siguen exploro la ciudad de la alegría para darme cuenta que ese eslogan se ha vuelto una utopía, que la gente sonríe poco y que la alegría ya no es brasilera. El crisol de razas, culturas y clases sociales no se mezcla del todo y las clases sociales son más marcadas que en muchos lugares del continente. El sistema de transporte es increíblemente organizado y cada bus urbano y vagón del metro tiene poemas que hacen los largos viajes menos tediosos. La ciudad es larga y estrecha como Chile, un chorizo lleno de edificios y gentes que van y vienen las 24 horas del día. Es casi tan grande como Medellín, pero mucho menos industrializada. El centro es horrible, como en cualquier ciudad grande. Entrar a los baños públicos es una aventura fétida de la que huís espantado y evitando respirar para no aspirar esos olores. La gente va siempre ensimismada y pasás completamente desapercibido. Mi portugués está más fosilizado de lo que imaginaba. Intento pequeñas empresas comunicativas y termino hablando portuñol o diciendo alguna insensatez. El calor es insoportable y el barullo de ciudad alcanza a alienarte.&lt;br /&gt;Entrar en un banco, local comercial o cualquier espacio con aire acondicionado es entrar en el cielo. En Brasil todo es grande. Todo. Empezando por las distancias e incluyendo los almuerzos “a la minuta” en los que sirven en cantidades alarmantes, como si estuvieran llenando camioneros.&lt;br /&gt;El metro es viejo y se asemeja más a un tren de cercanías. Al entrar en él empiezo a sentir los brasileros más cercanos, menos tangenciales. En una de las estaciones empiezan a acecharme con miradas escrutadoras. Había olvidado que en este país te hacen el amor sólo con los ojos, sin quitarte la ropa, sin tocarte siquiera. Miradas que me estrujan y violentan mi interior convirtiéndolo en un volcán en erupción. Pasan cuatro estaciones y dejo de sentir el ruido del tren para sentir el torrente de mi sangre que como lava pugna por salir de mi cuerpo. El bulto ya es indisimulable y la eyaculación amenaza con manchar mi pantalón. Recurro a una técnica tántrica para inyacular en vez de eyacular. El agua de vida salpica mis entrañas y fustiga mi cachondeo de latino caliente e insaciable. Es el momento en que el tren llega a su estación final: São Leopoldo.  Me incorporo avergonzado como adolescente al que han sorprendido masturbándose. No hay kleenex. No hay silicio. Tan solo un sol candente que revuelve un cuerpo recalentado.&lt;br /&gt;La política en estos lados es narcotizante. El pueblo vive de ilusiones y utopías. La maquinaria mediática del presidente Lula da Silva es imparable. Afuera se le asume como el redentor sudamericano, aquí se le ve más como el anciano marrullero que le da de comer a las palomas en el parque. Les tira pedacitos de felicidad y bienestar, pero el pueblo sigue empobreciéndose empeliculado con el cuento que se inventaron los economistas de que Brasil será ahora la nueva potencia del mundo. Tanta riqueza no se ve en la gente de a pié, que sigue sobreviviendo con sueldos miserables y productos básicos carísimos. La izquierda les mintió tanto como les mintió la derecha y ahora el exsindicalista se codea con los empresarios poderosos y llena su bolsillo izquierdo con los reales que le niega al sistema de salud que beneficia a los más pobres. Es tan corrupto como los anteriores, pero le apuesta al continuismo con una candidata títere que hará su voluntad y mantendrá su clientela mientras la constitución le permite volver. Al pueblo le seguirá dando pan y circo. Los payasos seguirán sonriendo aunque lleven en sus sienes coronas de espinas. &lt;br /&gt;Ir a una playa de los alrededores es una experiencia particular. Tramandaí, a menos de dos horas de Porto Alegre en autobús, es una playa donde voy para hacer el ritual de las siete olas, pero no siento muchas ganas de sumergirme en un mar marrón y llego de algas. A praia do povo le dicen los locales. No hay garotas gostosas como imaginan en el resto de Latinoamérica. O se engordaron todas o simplemente las superaron kilométricamente las que ves en las playas caribeñas. Estas, al parecer, no han captado la estética de playa que impera en el Caribe. Pasean desvergonzadamente sus michelines con trajes de dos piezas que te hacen pensar que la moda sí incomoda. Los hombres exhiben sus barrigas como trofeos bávaros y sus pieles son de un blanco ofensivo. Ni siquiera tienen el rosado camarón de los blancos insolados en otras latitudes. Dan ganas de importarles el aceite de coco que venden las negras en Cartagena y que le garantizan a nuestras musas un perfecto bronceado.&lt;br /&gt;El aire del mar me renueva y recargo energías para dar un salto largo hacia mi próximo abismo, Brasil adentro, donde moran los fantasmas y los recuerdos te rondan como dragones a chinos esqueléticos que todo lo resuelven con artes marciales. Mi sable no alcanza a rozar siquiera la piel dura del destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2010, Malcolm Peñaranda.&lt;br /&gt;FOTOS:&lt;br /&gt;http://www.facebook.com/home.php?#/album.php?aid=7002&amp;id=100000449473071&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-3440891398398060541?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/3440891398398060541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=3440891398398060541' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/3440891398398060541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/3440891398398060541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2010/01/cidade-da-alegria.html' title='A CIDADE DA ALEGRIA'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-8790502517039019821</id><published>2009-04-03T23:32:00.000-07:00</published><updated>2009-04-03T23:33:55.817-07:00</updated><title type='text'>Amores Batracios</title><content type='html'>Amores Batracios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serie:   Escenas de Ciudad&lt;br /&gt;Ciudad Escenario: Los Ángeles, California.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo tenían en común aquellas tres mujeres era lo soñadoras.&lt;br /&gt;A veces parecían vivir en un cuento de hadas en el que ni eran felices ni comían perdices.&lt;br /&gt;Las tres eran inmigrantes, bellas y estaban en edad de merecer.&lt;br /&gt;Eran tan exigentes que siempre te preguntabas si estarías a la altura de ese supra yo que ellas proyectaban de vos.&lt;br /&gt;Cuando las conocí me las presentaron como “las tres tristes tigresas” y como al principio no entendí totalmente el porqué de la etiqueta, tuve que utilizar todos mis conocimientos de sicología para descifrar cada enigma de mujer que ellas representaban.&lt;br /&gt;Era como entrar en el laberinto del minotauro, pero sin minotauro y sin burladeros, rastrillando los pies como toro bravo para no dejarse devorar de las tigresas.&lt;br /&gt;Marietta, la salvadoreña, era una médica medianamente exitosa que a veces hacía de uróloga aficionada. Desde que había migrado de su El Salvador en guerra, tenía como única meta encontrar a su príncipe azul aunque para ello tuviese que besar muchos sapos y uno que otro viejito verde.&lt;br /&gt;Hablaba inglés perfectamente pero cuando quería conquistar un gringo visajoso recurría siempre a su frase de cacería número 13: “I don’t speak much English, wanna teach me some?”.  Lo decía con acento y más parecía una wetback que una residente retrechera. Si el ganoso de turno se hacía el interesante, recurría entonces a su infalible juego del “tequila caliente” porque era una convencida de que un ombligo apetitoso vale más que mil palabras.&lt;br /&gt;Lola, la española, era una divorciada acomodada que vivía de un salón de belleza que de vez en cuando administraba y del sudor de su exmarido, un macho vulgar y superficial que gastaba parte de su fortuna en callgirls y masajistas pajeras.&lt;br /&gt;Ella en cambio, se derretía por los texanos o por cualquier hombre que tuviera pinta de vaquero y que pudiera cabalgar cual potro salvaje. No necesitaba hablar. Le bastaba su mirada lasciva y sus labios carnosos para conseguir lo que quería. Jamás se le resistió hombre alguno. A todos los despojaba de su ropa interior que luego etiquetaba y guardaba en un cuarto como sus trofeos de guerra. Tenía un pantaloncillo negro que decía Bruce Willis y juraba que se había acostado con él, que le había hecho el “combo” y que el tipo tenía el fetiche de los pies.&lt;br /&gt;Sandra, la colombiana, era tan ilusa como irresistible. Trabajaba como ejecutiva en un banco y a menudo rompía el dress code poniéndose faldas arriba de la rodilla para dejar ver sus piernas perfectas que desconcentraban a cualquiera.   &lt;br /&gt;Recién llegada a Los Ángeles soñó con ser actriz y volverse famosa de la noche a la mañana. Empero, jamás se acostó con ningún director para obtener un papel, aunque propuestas no le faltaron. Ella sabía que al hacerlo solamente obtendría el papel de amantonta de ocasión. Había migrado a los Estados Unidos porque estaba harta del machismo de los colombianos y decía que no quería terminar sus días como la típica ama de casa latina. Insistía en que los gringos y europeos eran menos machistas y que la valoraban más por sus opiniones que por sus atributos físicos. Pobre ilusa.&lt;br /&gt;Cuando las tres tigresas salían juntas de cacería se convertían en auténticas depredadoras que devoraban cualquier hombre que cumpliera por lo menos  siete de los diez requisitos que habían escrito conjuntamente. Sin pensarlo, se habían convertido en espejos de esos hombres que se acuestan con docenas de mujeres porque creen que a través del sexo encontrarán la mujer ideal, aquella de la que se enamoren porque resulte ser una especie de “virgen con experiencia”, una contradicción de cazador cazado que no piensa con la cabeza sino con la cabecita.&lt;br /&gt;Ellas los buscaban altos y bien parecidos, pero a veces se conformaban con feos inteligentes o enanos con sorpresa. Jamás lo hacían borrachas ni aceptaban faena sin “sombrero” porque decían que preferían morir asesinadas que víctimas de Sida.&lt;br /&gt;Intentaron tantas fórmulas. Experimentaron tantas nacionalidades. Se metieron en medio de tantas parejas. Y besaron tantos sapos! Pero ninguna de las tres coronó su príncipe y terminaron mal casadas, bien divorciadas y cantando “It’s raining men” a todo pulmón en cualquier bar con rocola donde sirvieran buenos martinis. La última vez que hablé con ellas por teléfono estaban en Daytona a la caza de adolescentes cachondos en spring break. Nunca cambiaron. Nunca cambiarán. Y espero que nunca lo hagan porque son infinitamente divertidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2009, Malcolm Peñaranda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-8790502517039019821?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/8790502517039019821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=8790502517039019821' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8790502517039019821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8790502517039019821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2009/04/amores-batracios.html' title='Amores Batracios'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-8723195647446814764</id><published>2009-04-03T23:25:00.001-07:00</published><updated>2009-04-03T23:25:43.370-07:00</updated><title type='text'>Morboloco</title><content type='html'>Morboloco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serie:   ESCENAS DE CIUDAD &lt;br /&gt;Ciudad Escenario:  Barranquilla, Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su verdadero nombre es Jose, o tal vez José, pero en nuestra Costa Atlántica&lt;br /&gt;jamás lo pronuncian con la e acentuada. Pocos saben su nombre sin embargo, pues&lt;br /&gt;todo el que lo conoce lo llama Morboloco, su bien merecido apodo que le&lt;br /&gt;chantaron desde el colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que desde niño era morboso y loco divertido. Todo un atravesado, como&lt;br /&gt;diríamos aquí. Me contó muerto de la risa como a los doce años se ponía una&lt;br /&gt;pantaloneta a la que intencionalmente le rompió el bolsillo derecho y luego le&lt;br /&gt;pedía a sus primas que le buscaran la plata para pagar el “bolis” y lo que&lt;br /&gt;encontraban era sus bolas y su pirulín listo para la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde niño las mujeres lo han detestado o lo han amado, pero a ninguna le ha&lt;br /&gt;sido indiferente. Para los hombres es como una especie de héroe al que a veces&lt;br /&gt;admiramos por su atrevimiento pero del que nos avergonzamos por su ordinariez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada una de sus locuras nos divierte aunque al mismo tiempo nos dé vergüenza&lt;br /&gt;ajena. A veces nos preguntamos si sus neurotransmisores están orientados a algo&lt;br /&gt;más que al sexo y al placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como buen costeño, es fresco y locuaz. Es alto y medianamente atractivo, aunque&lt;br /&gt;se cree galán de pueblo. Camina con su tumbao y a veces te preguntás si al&lt;br /&gt;hacerlo está escuchando la canción de Melrose Place o Staying Alive, la&lt;br /&gt;legendaria canción de Bee Gees que identificó a la película Saturday Night&lt;br /&gt;Fever.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usa lociones frutales y se peina a lo “no me jodás” para no pasar por&lt;br /&gt;metrosexual. Jamás va al gimnasio porque dice que hace tanto ejercicio&lt;br /&gt;horizontal que para qué más. Admira a Marc Anthony por “comerse” a Jennifer&lt;br /&gt;López siendo un flaco feo y desgarbado y asegura que él no la habría preñado con&lt;br /&gt;gemelos sino con trillizos. Su ropa es de caribeño super cool y sus zapatos&lt;br /&gt;siempre están impecablemente lustrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estudió estadística en una universidad privada del interior del país donde dejó&lt;br /&gt;varios corazones rotos, mujeres emocionalmente envenenadas y comprobó aquella &lt;br /&gt;estadística de que la píldora no siempre funciona. Es de los que creen que quien&lt;br /&gt;debe cuidarse es la mujer, no él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiguió un buen trabajo en una entidad estatal y trabaja en una oficina&lt;br /&gt;lúgubre donde la única alegría es él. Los viernes, como les está permitido ir&lt;br /&gt;con otra ropa y a las mujeres toman a pecho lo del viernes casual y se ponen&lt;br /&gt;faldas cortas por el insoportable calor que hace en Barranquilla, él se pone un&lt;br /&gt;espejito en el zapato, cual adolescente de secundaria, y se para muy cerca de&lt;br /&gt;sus compañeras en el cafetín para deleitarse viéndoles los panties e imaginarse&lt;br /&gt;el “peluche” o “la calva de sonrisa vertical”. Ninguna lo abofetea porque ya se&lt;br /&gt;cansaron de hacerlo y comprobar que eso, antes que cambiarlo, lo excita&lt;br /&gt;profundamente. Rita, la paisa, incluso lo reta y abre un poco las piernas&lt;br /&gt;diciéndole “mirame pues el pinguiñono, Morboloco y calmá las ganás enfermizas&lt;br /&gt;que tenés!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no se intimida con los escándalos, pero prefiere las mujeres tímidas a las&lt;br /&gt;temidas. Cuando va por la calle piropea igual a las colegialas y a las&lt;br /&gt;solteronas ganosas porque dice que una hembrita buena no tiene edad. Si va con&lt;br /&gt;sus amigotes las clasifica con su ranking currambero: “dos patacones” para las&lt;br /&gt;culiperfectas, “patacón y medio” para las que están buenas y “un patacón” para&lt;br /&gt;las que apenas si cumplen sus mínimos requisitos o que necesitan&lt;br /&gt;“embellecedores”, varios tragos de ron blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces lo admirás por su desfachatez, a veces lo odiás por su machismo&lt;br /&gt;excesivo, pero como personaje, es divertido e insólito. No podés ser indiferente&lt;br /&gt;a sus sandeces y a su morbo subido. Dice que sería feliz en la mansión Playboy y&lt;br /&gt;que si muere de infarto, que ojalá sea encima de una rubia despampanante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2009, Malcolm Peñaranda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-8723195647446814764?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/8723195647446814764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=8723195647446814764' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8723195647446814764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8723195647446814764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2009/04/morboloco.html' title='Morboloco'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-4003372653621041349</id><published>2009-04-03T21:24:00.000-07:00</published><updated>2009-04-03T21:25:16.803-07:00</updated><title type='text'>Out on a limb</title><content type='html'>Out on a limb&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Series:  City Scenes&lt;br /&gt;City:   Medellín, Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It was the night of August 29th when my nightmare began.&lt;br /&gt;Just four months ago I used to think I was unbreakable.&lt;br /&gt;I liked to picture myself as that strong, confident man evil couldn’t reach, but it did. &lt;br /&gt;I left the university at 6:30 in the evening and got on the metro, as every Friday evening. &lt;br /&gt;I used to think the metro was our safest transportation system and most of its passengers seemed clean, decent people to me.&lt;br /&gt;As soon as I walked out of the metro station, a couple of those clean, decent people stopped me to ask for directions.&lt;br /&gt;They had a sound Bogotan accent. Come to think of it, they had the accent of that city I dislike the most in my country.&lt;br /&gt;They said they wanted to go to a nearby park where all the nicest bars and clubs are. I just told them how to get there.&lt;br /&gt;They invited me to join them. I refused to do so and became suspicious of them. Too late. The woman took out a mirror and pretended to be putting on make-up and blew some powder in my face.&lt;br /&gt;It turned out to be “burundanga” or “escopolamina”, a powerful drug that blocks your will and leaves you powerless and defenseless for robbers. &lt;br /&gt;It entered my body through my mouth and nose, as I was talking to them. I felt dizzy and weak. I started to tumble but they grabbed me and dragged me out of the metro station. I panicked. But there was nothing I could do or say. I couldn´t even control my tongue.&lt;br /&gt;We all boarded a taxi and went to the park where they forced me to drink a lot of beer and continued drugging me with another substance.&lt;br /&gt;Long hours went by as they questioned me about my income, credit cards and everything that represented money for them. I could barely answer yes or no and a couple of sentences.&lt;br /&gt;When they were sure I was totally defenseless, they ordered me to take them to my apartment. I couldn’t refuse. They invaded my place, my home and searched all over the place for valuable things they could steal.&lt;br /&gt;They found my credit cards and I supposed I gave them the PIN for every one of them as in the early morning of that Saturday they emptied my savings account and got cash withdrawals and purchases from casinos with my credit cards.&lt;br /&gt;I woke up late in the morning because of a strong noise at my neighbor’s apartment. I had a terrible headache and started to throw up. I could hardly go back to bed and felt unconscious again. &lt;br /&gt;A phone call woke me up again in the evening. It was a friend who called to invite me to go see a movie. She noticed something in my voice and asked if something was wrong. I told her what had happened so she immediately came to my aid. She took me to the hospital and I had to stay there till midnight. They saved my life.&lt;br /&gt;The following morning, I got up feeling dizzy and depressed. I was helpless and broke. I only wanted to die.&lt;br /&gt;It took me a couple of weeks to get back on my feet and move away from that depression I delved into.&lt;br /&gt;Going to my little cousin’s one-year birthday party helped me a lot and my cousins were so supportive I couldn’t have made it without them.&lt;br /&gt;Then I had to work as an interpreter and simultaneous translator and that way I got convinced the drug hadn’t affected my brain severely.&lt;br /&gt;The other nightmare came the following weeks when I started claiming the banks for the money I had been stolen. They made me feel like a criminal, like I was the attacker and not the victim. &lt;br /&gt;Three months later one of them finally accepted my claim. The other, the one from which the biggest amount of money was stolen, still treats me like shit.&lt;br /&gt;I’ve told them a million times what happened; have sent copies of the medical report, the police statement and nothing seems to work for them. The name of the bank? Banco de Bogotá. Funny, huh?&lt;br /&gt;Now when I look back upon my deeds, I can’t find a single fact that made me deserve such a tragedy. Perhaps it was a hard lesson I had to learn. Perhaps I was too naïve to trust people.&lt;br /&gt;I still wonder if what comes around goes around. Will justice exist? If it does, will it find its way? Will I ever trust strangers again? Chances are. In the mean time, I’m out on a limb, waiting for common sense to enter that fucking bank.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2009, Malcolm Peñaranda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-4003372653621041349?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/4003372653621041349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=4003372653621041349' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/4003372653621041349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/4003372653621041349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2009/04/out-on-limb.html' title='Out on a limb'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-5859899513750362794</id><published>2008-07-09T19:47:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T19:48:05.270-07:00</updated><title type='text'>Homo Traductorens</title><content type='html'>&lt;h1 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;Homo Traductorens&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Medellín, Colombia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En una estrecha oficina de profesor de universidad pública &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;se refugia un hombre que imaginás un poco Ícaro, un poco unicornio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es una especie rara, en vía de extinción más no de rendición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Conocerlo es quererlo y quererlo es tenerlo en ese pedestal infranqueable&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;en el que sólo ubicamos aquellos seres humanos que nos deslumbran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Me enseñó que traducir es hacerle el amor a las palabras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y que el que juega con el verbo ensalza el cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Jamás se le oye hablar mal de nadie y de aquellos que tienen muchos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;defectos y miserias, simplemente asegura que son seres en evolución.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando me lo presentaron se me describió como poeta de emociones ajenas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y luego me explicó que el que traduce interpreta lo que la novia tímida no dice ya sea por pudor, por pobreza lexicográfica o por ser emocionalmente analfabeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;De las viejas paredes de ladrillo de su oficina cuelgan frases célebres y pedazos de poemas en varios idiomas y estilos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te recita de memoria los poemas de Rimbaud y te hace estremecer con su voz cansada que suena a llamado de arcángel en perfecto francés.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Jamás ha salido del país pero te habla cinco idiomas con mejor acento y entonación que vos, que yo y que muchos hablantes nativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Su gran talento lingüístico lo hace parecer un diccionario de sinónimos con corazón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se ha dado el lujo de traducir desde panfletos incendiarios hasta novelas de temáticas diversas, pasando por aburridos ensayos filosóficos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Si la universidad tuviese cuerpo sería el suyo porque su mente alberga tantos saberes como placeres y jamás se cansa de leer o de aprender.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Con él podés hablar de economía, de arte, de medicina y de los tres tabúes latinoamericanos: sexo, política y religión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es un firme convencido de que si las mujeres tienen un sexto sentido, los hombres tenemos un sexo sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cada domingo lo podés ver en Campos de Paz, hablándole a la tumba de su difunta esposa, recitándole a Neruda o explicándole a Goethe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tiene un hijo calavera, como tantos traductores, quien pese a rondar ya la trentena no se ha graduado de ninguna carrera y parece estudiante eterno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando abrieron el programa de traducción y le asignaron su cátedra de traductología pensábamos que le daría un infarto de tanta emoción contenida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Era como si a un niño pobre le hubiesen comprado el juguete más caro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Durante semanas enteras ensayó y preparó sus clases y a todos sus colegas nos preguntó: “creés que con esto los cautivaré o tendré que comprarme una guitarra?”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus clases son una experiencia única, irrepetible y sus alumnos lo admiran y lo respetan como al abuelo sabio que quizás nunca tuvieron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es estricto y exigente, pero jamás hiriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;A los aprendices de traductor como yo nos da lecciones de estilo, de redacción, de lógica gramatical, de manejo de clientes torpes y sobretodo, de vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Alguna vez me dijo que había matado ya al dragón y ahora me asustaba con el tigre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En tono severo que se me antojó a la vez dulce me sermoneó: “mirá vos, escribiste novelas, cuentos y crónicas y ahora te dejás embestir por un simple texto?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Dice que si la reencarnación existe y vuelve a nacer, escogerá ser traductor, porque Dios lo escogió a él para que le imprimiera a las palabras un toque celestial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Podés catalogarlo de divino sin temor a blasfemar, porque su sapiencia, su sonrisa benévola y su inagotable deseo de ayudar a los demás son la prueba de que Dios existe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Su amor por los animales te enternece y te vuelve cómplice de sus caprichos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tiene una mascota ajena que a la vez es pública porque no es de nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es una perra chandosa que desayuna de sus sobras y se echa a sus pies a hacer la siesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;La mayor parte del año vive sucia y desaliñada, pero en diciembre él mismo la baña y la acicala para ponerle un vistoso moño rojo que simboliza la navidad y el amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando le preguntás por qué no la adopta totalmente y se la lleva a vivir con él,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;te responde que la quiere tanto que si la tuviera en casa perdería su objetividad y ya no podría regañarla por perseguir gatos y palomas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Añade que en su casa sólo tiene espacio para el recuerdo de su gorda linda y para uno que otro libro que le refuerza la idea de que los seres humanos sí podemos ser inmortales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;A veces pienso que los traductores tenemos tanto amor para dar que lo volcamos en mascotas, plantas, amantes y hasta en alumnos desagradecidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Que se revuelquen los romanos en sus tumbas que hoy me deben estar condenando por este mal uso del latín, pero ante sus embestidas verbales de ultratumba solamente puedo refutarles, si existe un homo sapiens, por qué no un homo traductorens?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;© 2008, Malcolm Peñaranda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-5859899513750362794?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/5859899513750362794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=5859899513750362794' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/5859899513750362794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/5859899513750362794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/homo-traductorens_09.html' title='Homo Traductorens'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-7204724806912052923</id><published>2008-07-09T19:41:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T19:42:28.439-07:00</updated><title type='text'>Camargo  El  Amargo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;Camargo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Amargo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Colón, Panamá&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Despertar en cualquier ciudad latinoamericana tiene un toque común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es quizás el sabor de una gastronomía tan diversa como exquisita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tal vez el color de un cielo que usualmente es azul o policromático.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;También puede ser el olor, ese olor a trópico que aún en la gélida Buenos Aires se transforma en un olor a río que parece mar y que se mezcla con el de edificios viejos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Otra cosa es despertar en el infierno. Y es que Colón literalmente lo es.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;No he conocido ciudad más desagradable en el continente americano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Pensaba que haber estado en India, Bolivia, Nicaragua y Checoslovaquia habían acorazado mi olfato sensible contra olores insoportables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Lejos estaba de imaginar que existía Colón, un total atentado a los sentidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando transitás por el centro de esta ciudad te das cuenta que la suciedad no conoce límites. Existen aguas negras y verdes represadas por doquier.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;La ciudad está llena de chinos cochinos y gente que come cualquier fruta y tira las cáscaras a la acera como si no les importara nada ni nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Pero si te golpea el olfato desde el momento mismo que entrás a este puerto caótico, la vista no se queda atrás, pues no hay más que edificios viejos, medio demolidos, sucios y vandalizados donde supuestamente viven familias enteras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te encontrás con una zona franca que mueve millones de dólares que al parecer no alcanzan para hacer construcciones dignas que por lo menos no dé asco ver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;La piel te la golpean el calor excesivo y la humedad de una selva húmeda tropical que parece estar a miles de millas de la civilización, cuando sólo la separan &lt;st1:metricconverter productid="50 millas" st="on"&gt;50 millas&lt;/st1:metricconverter&gt; de la capital del país por una carretera espantosa y tercermundista. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;La corrupción es evidente en todo el abandono que hace que la ciudad parezca congelada en los inicios del siglo XX.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Todo lo anterior es el caldo de cultivo para Salvador Camargo, un político mediocre que más bien es politiquero y manipulador como el que más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Mis anfitriones panameños despertaban cada día con su programa de radio, un supuesto espacio noticioso en el que el sujeto despotricaba de todo Colón, medio Panamá y le sobraba lengua para analizar los demás países latinoamericanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Como todos los politiqueros, tiene una solución para cada problema, por difícil que parezca. La palabra imposible no hace parte de su vocabulario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Propone mil fórmulas para que la ampliación del canal de Panamá sea más rentable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sugiere construir un muro entre Colombia y Panamá como el de México o Israel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Opina que los panameños deben contrarrestar la arrogancia de los costarricenses con misiones culturales que muestren la riqueza cultural de Panamá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Piensa que Chávez le debería vender gasolina barata a su país y que el Queen Elizabeth II debería traer además de turistas, a la mismísima reina de Inglaterra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Su discurso trasnochado es como una diarrea verbal en la que uno se pregunta si el tipo respira al hablar, si conectó antes el cerebro o si habrá desayunado alacranes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus palabras denotan amargura por rivalidades políticas, celos profesionales y hasta violencia de género dado que a las mujeres las objetiviza cual galán de pueblo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;De vez en cuando hace referencia a los gringos y en su inglés chumeco cita una cantidad de documentos y leyes del congreso norteamericano que dice conocer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Reitera que los gringos les devolvieron el canal pero no la soberanía y que el mundo entero los sigue viendo como el estado 51.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Les recuerda a sus oyentes por quién deben votar en las próximas elecciones, saluda a la comadre Evelia, le da consejos matrimoniales a un oyente y le habla del poder sanador de Jesucristo a otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Aquellas mañanas recordé un dicho muy popular y muy racista que tenemos en Colombia: “no hay nada más peligroso que un negro con plata”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Me parece que se equivocaron, sí lo hay: un político con programa de radio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;© 2008, Malcolm Peñaranda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-7204724806912052923?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/7204724806912052923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=7204724806912052923' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/7204724806912052923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/7204724806912052923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/camargo-el-amargo.html' title='Camargo  El  Amargo'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-1742580281992728068</id><published>2008-07-09T19:35:00.001-07:00</published><updated>2008-07-09T19:37:37.710-07:00</updated><title type='text'>El  discreto  encanto  mendocino</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:18;"  lang="ES-CO" &gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;discreto &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;encanto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mendocino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mendoza, Argentina&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Mendoza es una de esas ciudades a las que uno quiere volver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Situada muy cerca del Aconcagua, huele a montaña y a vino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus calles son limpias y agradables, invitan a caminarlas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Algunas tienen cafecitos encantadores donde tomarse algo es una delicia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus habitantes son increíblemente sencillos y te saludan con una sonrisa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te dan la bienvenida, te hablan de vino y de las tierras hermosas que rodean la ciudad sin ánimos de presumir o impresionarte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Rápidamente te hacen olvidar la grosera bienvenida que te dan en la frontera andina entre Chile y Argentina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te perdonan incluso que no sepás mucho de vinos o de tango.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus mujeres tienen piel bronceada y curiosamente las llaman “morochas”, siendo como son, de tez blanca y facciones caucásicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus hombres no van caminando apuradamente para llegar a algún lado sino que flotan con pasos calmados y hasta se detienen para tomarte una foto o darte información de algún lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;No tiene el bullicio de las capitales y su tránsito es ordenado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus parques son apacibles y sus árboles te refrescan en verano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;La ciudad entera se despliega ante tus ojos como mujer enamorada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te querés pellizcar para averiguar si en realidad estás en una ciudad tan apacible y acogedora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te olvidás por completo del tiempo cuando te sentás en un café que tiene decoración parisina, atmósfera italiana y aroma de té hindú.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te rascás la cabeza preguntándote cuál será la real diferencia entre un croissant y una medialuna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te dejás llevar por una suave brisa que sólo te suelta cuando vos te das cuenta que no estás en la proa de un crucero y que levantar los brazos te haría ver como un clon desmejorado de Leonardo Di Caprio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Querés perderte entre el barullo italianizado de la gente y encontrarte en la majestuosidad de los Andes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Pasan un par de días luego de tu partida, y todavía no te sobreponés al tener que poner los pies en la tierra, más aún cuando tus alas están impregnadas de ese discreto encanto mendocino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;"  lang="ES-CO" &gt;© 2007, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-1742580281992728068?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/1742580281992728068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=1742580281992728068' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/1742580281992728068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/1742580281992728068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/el-discreto-encanto-mendocino.html' title='El  discreto  encanto  mendocino'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-8827096238261143242</id><published>2008-07-09T19:34:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T19:35:12.141-07:00</updated><title type='text'>Herminda La Agorera</title><content type='html'>&lt;h1 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;Herminda &lt;st1:personname productid="La Agorera" st="on"&gt;La Agorera&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;             &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Medellín, Colombia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Herminda es una de las mujeres más supersticiosas que he conocido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sigue cuanto agüero y creencia conoce, le cuentan o ha oído.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Su casa es un templo de amuletos, contras y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rituales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;que adornan espacios, puerta, ventanas y ventanales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Jamás le regala ni le pide sal a nadie porque dice que se sala;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tiene una contra del Indio Amazónico junto a un Cristo de Guatemala.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Con absoluta desfachatez religiones y creencias mezcla&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y cuando le cuestionan su fe se pone de lo más molesta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Las manzanas verdes nunca se las come;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Las cuelga de sus plantas para que le avisen cuando el maligno asome.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Dice que si se empiezan a secar o a pudrir&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;es porque algún brujo o vecina chismosa la quiso destruir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se volvió más paranóica y agorera cuando a los veinte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;su novio la dejó plantada en el altar ante mucha gente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Era un martes y aquello de “ni te cases ni te embarques”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;dejó un siabor tan amargo como el del tamarindo de los Márquez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Intentó encontrar una explicación en la religión, en lo oculto, en el chocolate&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;que lee juiciosamente mientras contempla su vestido blanco en el escaparate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Vírgen se quedó y cada ritual de año nuevo siguió:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;corrió con maletas, tres papas peló y doce uvas se comió&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se bañó en el mar a medianoche y hasta muñeco de vudú se compró,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;pero ni fumándole el tabaco con una pitonisa, su novio volvió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Renunció entonces a los hombres y se refugió en sus mascotas;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;hoy por hoy alimenta tórtolas y hace fuerza cada viernes cuando giran las balotas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Porque siempre compra un quinto de lotería y juega chance&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;con la firme esperanza de que el premio para pagar deudas le alcance.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Vive apretada con los pocos ingresos que obtiene de hacer edredones&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;pero tiene una planta de “milonaria” que cuida montones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;También se compró una moneda china envuelta en una cinta roja&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y los hilos de su móvil esotérico cada mes afloja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Siempre barre de puertas para afuera y la basura nunca arrincona&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y mucho menos barre sobre los pies de persona alguna para no dejarla solterona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Suficiente tuvo con convertrise ella en una y a su nombre le ata&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;el que ahora además de solterona tenga nombre de beata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Nunca pasa debajo de una escalera ni mucho menos debajo de un triángulo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y tampoco se deja fotografiar de perfil porque dice que no es su mejor ángulo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Le huye a los gatos negros y dejó de visitar a su prima cuando se le quebró un espejo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;porque sintió que siete años de mala suerte no tenía por qué vivirlos su pellejo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Empero, una tarde un par de ladrones entraron a su casa y la drogaron&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;con escopolamina en su café y de sus joyas la despojaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Si hubiera probado hombre habría aprendido a ser más desconfiada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;porque talismanes, sortilegios y agüeros la mantienen empeliculada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Aunque afuera la gente convive con ellos y uno que otro mito&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;El que ella sea tan agorera les importa un pito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;© 2007, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-8827096238261143242?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/8827096238261143242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=8827096238261143242' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8827096238261143242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8827096238261143242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/herminda-la-agorera.html' title='Herminda La Agorera'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-6168090663482458534</id><published>2008-07-09T19:30:00.001-07:00</published><updated>2008-07-09T19:30:57.932-07:00</updated><title type='text'>El Parque del Este</title><content type='html'>&lt;h1 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;El Parque del Este&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Caracas, Venezuela&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En medio de la jungla de cemento que es hoy la capital venezolana, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;se sitúa el maravilloso Parque del Este, de la ciudad verdadera amalgama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Un oasis de paz donde corvengen chavistas y opositores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;pues allí no hay lugar para los rencores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Algunos lo hacen escenario de sus romances.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;También hay quienes se reúnen con sus amigos para hablar de sus avances.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Otros hacen picnic con chicha de arroz, arepas y hayacas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Y hay hasta quienes se sienten tentados a llevar maracas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Algunos van allí a trotar o a practicar otros deportes,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;pero también hay chamas gafas que a sus novios hacen aportes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Otros se entretienen con su variada fauna.o en sus lagunas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;mientras que “comidita pa’ los ojos” buscan algunas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Para los niños hay atracciones diversas, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Para los adultos en cambio, hay atracciones algo perversas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Las pavas caraqueñas lucen blusas cortas que marcan sus pechos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;haciendo que los viejos verdes salgan de allí más que arrechos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Los antiguos yuppies van a comerse su sandwich de mediodía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;para hacerse a la idea de que están en Central Park todavía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Quisieron que Caracas se pareciera a Nueva York en todo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Y refugiados en esa nostalgia empinan hoy el codo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ya no se transportan en Mercedes sino en metro,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y en lugar de Hugo Boss visten trajes algo retro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ya no hablan tanto Spanglish y en vez de cantar “Go West”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;ahora parecen tararear el melancólico “Souvenirs de l’est”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;© 2007, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-6168090663482458534?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/6168090663482458534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=6168090663482458534' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/6168090663482458534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/6168090663482458534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/el-parque-del-este.html' title='El Parque del Este'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-3653937420409028633</id><published>2008-07-09T19:25:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T19:26:57.034-07:00</updated><title type='text'>Cannabis Street</title><content type='html'>&lt;h1 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;Cannabis Street&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Medellín, Colombia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cannabis Street , o la calle de la perdición, como le decían en el siglo XX,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;no es más que un callejón que no alcanza a tener &lt;st1:metricconverter productid="100 metros" st="on"&gt;100 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; de longitud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ubicado estratégicamente en una calle adyacente a la calle Barranquilla, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;a tan solo cincuenta metros de una de las porterías de la mayor universidad pública de la ciudad y a cuatro cuadras de la más grande del país,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;encierra en su corredor de bares todo un mundo de experiencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Allí se reúnen a diario estudiantes, profesores y hasta decanos que quieren rendirle culto a la diosa más permisiva de todas. Cannabis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;No es una diosa de ocho brazos como Kalí ni es tan cachondera como Afrodita, pero de que tiene sabor, tiene sabor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus adictos, amigos y conocedores la veneran con porritos, puchos, tabaquitos, cigarros, envueltos, pipas jamaiquinas y hasta orgasmos de humo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando llega la policía atraída por el humero, juran que es la contaminación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ya no los pueden arrestar como antes, gracias a la ley de la dósis personal, pero algunos todavía se cagan del susto cuando ven los uniformados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Hay que aclarar que los marihuaneros no son drogadictos, ni criminales, ni mucho menos terroristas. Algunos son totalmente inofensivos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Los hay de todas las clases: estudiantes que participan en cualquier marcha o protesta y se quejan hasta por el encarcelamiento de Paris Hilton; primíparos que llegan allí para saber qué se siente volar sin necesidad de comprar un costoso tiquete de aerolínea o por qué a la parte trasera de la facultad de artes le dicen el "“aeropuerto”; profesores que dicen que hay que estar con los muchachos pa’ las que sea y que entre un cigarrillo y un porrito no hay mucha diferencia; decanos bacanos que van allí para inspirarse, resolver los problemas de sus facultades y hablarle de Paulo Freire a todo aquel que los quiera escuchar; amas de casa desesperadas que necesitan un incentivo para volver a casa a lidiar tres muchachitos supernecios y un marido polvo de gallo, después de soportar un largo día de estudio y trabajo; el mesero que asegura que una traba al año no hace daño; el profesor acosador que insiste en que la yerbita mágica tendrá el mismo efecto del ron en la pechugona de sus sueños y por supuesto, el estudiante eterno que lleva doce años en la universidad sin graduarse de nada, vive feliz en el hotel mama y todavía protesta por Mayo del 68 como si lo hubiera vivido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;A los que nunca hemos probado la marihuana nos miran como a colegiala virgen en liceo de grillas. No entienden por qué tenemos una cerveza en la mano y no un bareto, como cariñosamente le dicen al porrito por estos lados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Hay pocos jíbaros. No hacen falta. Muchos comparten la dósis personal porque son unos firmes convencidos que un polvito no se le niega a nadie y bueno, si compartís tu cuerpo, compartís el resto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Las discusiones son de altísimo nivel. Allí aprendés de física, de medicina, de matemáticas, de derecho y hasta te cuentan las claves ocultas del Código Da Vinci.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;No se necesitan traductores. El lenguaje es claro: si el chacho o la chacha tienen la mirada feliz&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pero en sus labios no hay esbozo alguno de sonrisa, perdieron el parcial! Si además están bailando reggae de la cintura para arriba, sentados a una mesa de cuero con botellas vacías de cerveza: andan treciados y a punto de perder la materia pero corean con entusiasmo &lt;i style=""&gt;¡stand up for your rights!&lt;/i&gt; y suspiran por tener un profesor que se parezca a Bob Marley, aunque sea en las trenzas. Si por el contrario lograron concretar a la rubia divina de la fotocopiadora, tienen cara de “happy happy” y sonríen más que impulsadora de supermercado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se visten de cualquier manera y censuran a cualquiera que los mire con cara de “loco, vos te miraste al espejo antes de salir de casa?”. Allí convergen los metaleros, los filósofos despistados, los góticos, los punkeros, los harlistas, los espanta-la-virgen y hasta los neo-hippies que cambiaron el famoso “PEACE &amp;amp; LOVE”&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por “PLEASE; LET’S FUCK!”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Abundan las camisetas con el estampado de la hojita de cannabis, la imagen del Che Guevara o la bandera de Jamaica. Los jeans deben ser viejos, mugrosos o desgastados. Mejor si tienen quinto bolsillo para guardar ahí la “maria juana” o la monedita para el teléfono público desde el que llamaran al tío Woodstockero que los recoja, los acoja y les ayude a deshacerse del olorcito delator que haría desmayar a sus madres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Todos son hermanos, primos o “cuñadas” por el mismo palo. Nadie les hace tomar la sopa ni los deshereda. Son como una familia de inmigrantes ilegales en donde no hay cama pa’ tanta gente, pero donde sí alcanza la maracachafa para cualquier pariente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Insisten en que la marihuana es medicinal y se preguntan por qué si existe el té de coca no existe el jugo de cannabis. Igual se trata de reanimar, no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Antes de las doce se esfuman todos a sus casas o al apartacho de Nacho por si le da por aparecerse a esa hada madrina que llaman sobriedad, que en vez de calabaza tiene dos tetas de silicona y botox hasta en la gozona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;© 2007, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-3653937420409028633?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/3653937420409028633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=3653937420409028633' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/3653937420409028633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/3653937420409028633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/cannabis-street.html' title='Cannabis Street'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-8462827842631706793</id><published>2008-07-09T19:03:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T19:21:35.295-07:00</updated><title type='text'>Homo Traductorens</title><content type='html'>&lt;h1 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;Homo Traductorens&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Medellín, Colombia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En una estrecha oficina de profesor de universidad pública &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;se refugia un hombre que imaginás un poco Ícaro, un poco unicornio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es una especie rara, en vía de extinción más no de rendición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Conocerlo es quererlo y quererlo es tenerlo en ese pedestal infranqueable&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;en el que sólo ubicamos aquellos seres humanos que nos deslumbran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Me enseñó que traducir es hacerle el amor a las palabras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y que el que juega con el verbo ensalza el cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Jamás se le oye hablar mal de nadie y de aquellos que tienen muchos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;defectos y miserias, simplemente asegura que son seres en evolución.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando me lo presentaron se me describió como poeta de emociones ajenas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;y luego me explicó que el que traduce interpreta lo que la novia tímida no dice ya sea por pudor, por pobreza lexicográfica o por ser emocionalmente analfabeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;De las viejas paredes de ladrillo de su oficina cuelgan frases célebres y pedazos de poemas en varios idiomas y estilos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Te recita de memoria los poemas de Rimbaud y te hace estremecer con su voz cansada que suena a llamado de arcángel en perfecto francés.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Jamás ha salido del país pero te habla cinco idiomas con mejor acento y entonación que vos, que yo y que muchos hablantes nativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Su gran talento lingüístico lo hace parecer un diccionario de sinónimos con corazón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se ha dado el lujo de traducir desde panfletos incendiarios hasta novelas de temáticas diversas, pasando por aburridos ensayos filosóficos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Si la universidad tuviese cuerpo sería el suyo porque su mente alberga tantos saberes como placeres y jamás se cansa de leer o de aprender.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Con él podés hablar de economía, de arte, de medicina y de los tres tabúes latinoamericanos: sexo, política y religión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es un firme convencido de que si las mujeres tienen un sexto sentido, los hombres tenemos un sexo sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cada domingo lo podés ver en Campos de Paz, hablándole a la tumba de su difunta esposa, recitándole a Neruda o explicándole a Goethe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tiene un hijo calavera, como tantos traductores, quien pese a rondar ya la trentena no se ha graduado de ninguna carrera y parece estudiante eterno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando abrieron el programa de traducción y le asignaron su cátedra de traductología pensábamos que le daría un infarto de tanta emoción contenida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Era como si a un niño pobre le hubiesen comprado el juguete más caro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Durante semanas enteras ensayó y preparó sus clases y a todos sus colegas nos preguntó: “creés que con esto los cautivaré o tendré que comprarme una guitarra?”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sus clases son una experiencia única, irrepetible y sus alumnos lo admiran y lo respetan como al abuelo sabio que quizás nunca tuvieron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es estricto y exigente, pero jamás hiriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;A los aprendices de traductor como yo nos da lecciones de estilo, de redacción, de lógica gramatical, de manejo de clientes torpes y sobretodo, de vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Alguna vez me dijo que había matado ya al dragón y ahora me asustaba con el tigre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En tono severo que se me antojó a la vez dulce me sermoneó: “mirá vos, escribiste novelas, cuentos y crónicas y ahora te dejás embestir por un simple texto?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Dice que si la reencarnación existe y vuelve a nacer, escogerá ser traductor, porque Dios lo escogió a él para que le imprimiera a las palabras un toque celestial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Podés catalogarlo de divino sin temor a blasfemar, porque su sapiencia, su sonrisa benévola y su inagotable deseo de ayudar a los demás son la prueba de que Dios existe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Su amor por los animales te enternece y te vuelve cómplice de sus caprichos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tiene una mascota ajena que a la vez es pública porque no es de nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es una perra chandosa que desayuna de sus sobras y se echa a sus pies a hacer la siesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;La mayor parte del año vive sucia y desaliñada, pero en diciembre él mismo la baña y la acicala para ponerle un vistoso moño rojo que simboliza la navidad y el amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando le preguntás por qué no la adopta totalmente y se la lleva a vivir con él,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;te responde que la quiere tanto que si la tuviera en casa perdería su objetividad y ya no podría regañarla por perseguir gatos y palomas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Añade que en su casa sólo tiene espacio para el recuerdo de su gorda linda y para uno que otro libro que le refuerza la idea de que los seres humanos sí podemos ser inmortales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;A veces pienso que los traductores tenemos tanto amor para dar que lo volcamos en mascotas, plantas, amantes y hasta en alumnos desagradecidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Que se revuelquen los romanos en sus tumbas que hoy me deben estar condenando por este mal uso del latín, pero ante sus embestidas verbales de ultratumba solamente puedo refutarles, si existe un homo sapiens, por qué no un homo traductorens?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;© 2008, Malcolm Peñaranda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-8462827842631706793?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/8462827842631706793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=8462827842631706793' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8462827842631706793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8462827842631706793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/07/homo-traductorens.html' title='Homo Traductorens'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-6356126491360258479</id><published>2008-01-20T20:27:00.000-08:00</published><updated>2008-01-20T20:30:10.170-08:00</updated><title type='text'>MIS CUENTOS</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;EL LÁTIGO Y &lt;st1:personname productid="LA ROSA" st="on"&gt;LA  ROSA&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Historia original de&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 24pt; font-family: &amp;quot;Lucida Calligraphy&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Malcolm Peñaranda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Medellín, año 2004&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 200%; font-family: Arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;La lluvia caía inclemente sobre aquella solitaria avenida del barrio El Poblado en una tarde de sábado cualquiera. Dicen que el sol marchita las rosas, más no la lluvia. Por el contrario, las fortalece. Tal parecía ser el caso de Natalia, una niña hermosa y refinada que parecía hacer parte del paisaje imponente de los modernos edificios de la milla de oro. En uno de ellos entró Natalia cerrando su sombrilla fucsia con flores, tan femenina como ella misma. Blusa corta, jeans descaderados y una chaqueta de tela índigo la hacían parecer una más de la gran cantidad de mujeres bonitas que cada sábado llegan en flamantes carros al centro comercial. Natalia sin embargo, tenía esa clase y ese glamour que ni las mejores escuelas de modelaje logran darle a las patéticas candidatas de los reinados de belleza. Sus labios perfectamente delineados y cubiertos de labial rosado y un discreto brillo. Daban ganas de morderlos. Quizás para saber si eran reales o solo parte de un comercial. Un pecho en realce que le daba un perfil de diva citadina. 36B, sin silicona. Un trasero firme y redondo que provocó una cierta humectación peneal en el humilde portero del edificio. Su sonrisa virginal contrastaba un poco con su caminado de vampiresa. Una mezcla deliciosa entre tímida y gomela. Tan lejana de las dos, empero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Natalia no era el tipo de mujer que encajaba en los estereotipos. Tampoco en las frases hechas. Era simplemente, el tótem de las contradicciones. Fría y cálida. Inocente y experimentada. Tan pura y tan sucia. Entre semana, estudiaba en un colegio católico y ultra conservador que promulgaba entre sus alumnas las políticas arcaicas de &lt;i style=""&gt;Chastity International&lt;/i&gt;, una organización gringa que le lava el cerebro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a miles de jovencitas para que, en la era del Sida, lleguen vírgenes al altar. Los fines de semana en cambio, se prostituía con hombres de la alta sociedad medellinense, ejecutivos de las grandes empresas. Los mismos que daban discursos a sus hijos sobre moral y buenas costumbres. Los mismos que compartían con sus padres las misas solemnes de las tradicionales iglesias de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;No había lugar para los discursos sobre moral en una oficina lujosa que en tardes de sábado era escenario de las más bajas pasiones. Mucho menos para utilizar nombres reales o apellidos que pudieran comprometerlos. En aquel espacio gerencial tan solo eran Natalia y Juan. Un pervertido y una diosa. Una hija rebelde y un padre ejemplar. Un verdugo y su víctima.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Un teléfono celular apagado para evitar cualquier interrupción. Una tarjeta roja con un código que indicaba que ya Juan había cumplido con su pago. Un portarretratos cubierto casual o intencionalmente con su corbata. Unos modales finos y estudiados, característicos de una chica pre-pago.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;La conversación fue breve. Las típicas preguntas de información con respuestas que oían pero no escuchaban. La dulce sonrisa de ella obliteraba sus palabras. Juan era un hombre apuesto y sensual. Su conversación era interesante, sin embargo ahora ella parecía más interesada en sus dientes que en su verbo. Sus manos ansiosas abrieron uno a uno los botones de la camisa de él para descubrir un torso velludo y musculoso. Él hizo lo propio. Los senos de ella justificaban quedarse en la ruina por el simple placer de tocarlos. Su vientre plano retaba la más traviesa de las lenguas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Juan la besó, acarició y mordió como si se tratase de esa cereza que hay que tragarse antes de llegar hasta el fondo de la copa. Se apartó por un momento y la invitó a acercarse hasta su escritorio. De un cajón sacó un látigo y una serie de elementos sadomasoquistas. Ella se asustó un poco. No obstante, fingió serenidad y dominio de sí misma. Era un cliente especial. Natalia sabía que la suma que él había pagado incluía “jugueticos”, palabra con la cual denominaban en el medio este tipo de prácticas. Juan cambió su traje formal por un atuendo negro de cuero que marcaba las formas de su cuerpo y dejaba sus glúteos especialmente descubiertos. Un par de esposas metálicas lo dejaron presa de una ventana con barras metálicas. Natalia tomó el látigo y empezó a golpearlo con suavidad. Luego con más fuerza. Él la instaba a aumentar la intensidad de sus golpes. Ella parecía empezar a disfrutarlo. Las huellas que empezaron a notarse en los muslos de él la hicieron contenerse un poco. Juan le pidió que lo insultara y le propinara sonoras cachetadas. Ella lo hizo como en una especie de trance que la apartaba de sí misma. Más tarde lo liberó de sus esposas. La erección de su miembro hacía notar su disfrute. Ella lo succionó con fuerza, como queriendo despedazarlo con sus labios. Juan la tomó con ímpetu del cabello y la empujó hacia su pelvis. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Natalia se entregó sin restricciones, conservando solo una regla de oro: nada de besos en la boca. Él la hizo suya con el desespero de aquel hombre cuya esposa sólo le deja poseerla una vez por semana. Ella fingió un par de orgasmos que generaron en él gestos de cliente satisfecho. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Papeles esparcidos por toda la alfombra, prendas íntimas enredadas en cualquier parte del mobiliario y un par de fluídos generosos quedaron como testigos de aquella pasión animal. Ella se despidió con un beso en la mejilla. Él la vio salir contoneándose y luego se quedó mirando una tarjeta con el nombre y teléfono de ella. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Ese fin de semana, Natalia pasó por la “agencia” para reclamar sus pagos. Un cheque al portador, un par de tarjetas con datos de los siguientes contactos y un paquete envuelto en papel globo la recibieron. Al abrirlo, una sonrisa de picardía se dibujó en su rostro. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;En una discreta caja encontró un látigo y una rosa roja con una escueta nota que decía: “una rosa para tu lado bello, un látigo para tu lado salvaje. Juan”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;La sonrisa no se borró de sus labios durante toda esa tarde. Aún cuando se reunió en el Parque Lleras con su novio y unas compañeras del colegio, todos le preguntaron intrigados por el motivo de su felicidad. Ella lo disimuló con una mentira piadosa. Su novio trató de contagiarse de esa sonrisa besándola con ternura. Ante sus ojos ella sólo era una niña hermosa, estudiosa y recatada con la que ni siquiera había intimado. Lejos estaba de imaginar el volcán que se ocultaba bajo su piel. Para los demás hombres, ella era el látigo que ataba y desataba sus más oscuras pasiones. Para él, la rosa que no se atrevía a tocar más allá de sus pétalos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2004, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-6356126491360258479?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/6356126491360258479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=6356126491360258479' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/6356126491360258479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/6356126491360258479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/01/mis-cuentos_20.html' title='MIS CUENTOS'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-2985960664538694345</id><published>2008-01-20T20:25:00.000-08:00</published><updated>2008-01-20T20:26:58.098-08:00</updated><title type='text'>MIS CRÓNICAS</title><content type='html'>&lt;h1&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 1&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;Les contaré en exclusiva para la lista, otra de mis historias de viajes anecdóticos, y esta vez, no fue ni una pesadilla ni un sueño hermoso, sino que más bien, fue algo de ambos. Por eso el título. Y es que literalmente, estuve entre el cielo y el suelo. Y aunque hubo un romance virtual como eje de la historia, y dado que ocurrió en la ciudad de Seattle, la habría podido titular “Sleepless in Seattle” parodiando la famosa pelicula que protagonizó Tom Hanks, aunque en mi caso fue más bien “Hopeless in Seattle”, pero por respeto a mis co-listeros, preferí darle un título en español.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Este viaje empezó en la última semana de marzo de 1998, cuando fui escogido para dar un par de conferencias en el mayor congreso internacional de profesores de inglés. Por primera vez después de haber terminado la maestría, me escogían como plenarista y eso era un honor que costaba. Más aún, sabiendo que allí estarían mis ex-profesores, compañeros, colegas, amigos y hasta críticos. Daba susto por tanta responsabilidad, pero al mismo tiempo, me llenaba de orgullo porque lo había conseguido por mis méritos y era la primera vez que pagaba el viaje de mi bolsillo, sin tener que depender de los limitados viáticos de la universidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;El vuelo Medellín-Miami fue suave y placentero. En ese tiempo existía una aerolínea que por precio de cabina nos daba servicio de primera clase, porque veía a los pasajeros como personas y no como clientes. Al ver el tiquete aéreo, me asombré un poco de mi ruta: Medellín-Miami-Charlotte-&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; Seattle-Pittsburgh-Washington DC&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;–Miami- Medellín. Debería atravesar las tres Américas para llegar a mi destino y regresar a casa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Doce horas de vuelo hasta &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;Seattle! Era como ir a Europa, aunque no tan directo. Me alegré entonces de haber decidido parar un día en &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Miami, donde estaba invitado por mis amigos floridianos a una fiesta salvaje. Pensé entonces en lo duro que había tenido que trabajar los meses anteriores, enseñando un curso de metodología y currículo a unos profesores de una ciudad en medio de la selva y cercana al Océano Atlántico. Miis pensamientos fueros interrumpidos por la llegada de mi compañera de vuelo. El avión tenía configurada toda la cabina con solo dos asientos a cada lado por fila, como si fuera todo de primera clase. A mi lado se sentó una típica mujer TTT: tonta, tetona y trepadora. Tenía más tetas que cerebro y a leguas se notaba que era la típica amante del vivo del pueblo, el consabido “comerciante” que emigraba a Miami para convertirse en el playboy de las películas, sus películas, fantasías mentales en las que Tom Cruise se le quedaba en palotes. La charla de la susodicha era tan fatua que me sentí como reportero de una revista del corazón: “mi papi me compró esto el año pasado”; “lo primero que voy a hacer en Miami es comprarme mucha ropa interior en Victoria’s Secret”; “ojalá que me encuentre con los Stefan!”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por la ventanilla del avión veía que apenas pasábamos por Jamaica y todavía me faltaba una hora más de cháchara con esa cabezahueca…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span style=""&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 2&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Pensé entonces si valdría la pena darle la misma cátedra que les había dado a mis estudiantes del &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;curso de metodología y currículo: “el orígen del hombre como concepto filosófico”. Para hacerlo había tenido que estudiar, leer y re-leer a Descartes y buscar mil y un métodos para hacerlo comprensible para aquellos profesores de primer grado del escalafón. Empero, me tomó más tiempo del que había planeado y sobretodo, lograr que entendieran su vinculación con la filosofía de la educación moderna. Pero no, a esa mujer no le iba a interesar semejante tema. Tenía que encontrar una forma de callarla! Y no podía ser con un pedazo de “carne”. Bingo! Tal vez si le explicaba el Edipo mal resuelto de su amante, ella entendería porque él siempre quería que se pusiera unas prótesis más grandes en sus ya abultadas pechugas. El servicio a bordo me salvó de entrar en semejante explicación freudiana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Más tarde, al sobrevolar Cuba, me hizo la segunda pregunta más estúpida que me han hecho en la vida “estás seguro de que Cuba es una isla?”&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me argumentó que llevábamos más de 20 minutos sobrevolándola y no acabábamos de pasarla.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Entre desesperado y cansado, le contesté que había estado en Cuba dos veces y por ninguno de sus extremos se conectaba con el continente. Finalmente empezamos a ver los cayos y poco después el enorme Airbus 320 aterrizó bruscamente en el aeropuerto de Miami. Respiré aliviado. La capital del sol no solamente me representaba descansar un poco y volver a disfrutar de la charla de mujeres inteligentes, sino asistir a esa fiesta salvaje sorpresa que ya me intrigaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En la fila de inmigración, la rubia tetona me extendió un papelito con su número telefónico para que fuese a visitarla donde su “papi” (Sugar Daddy), un amante de medio pelo que imaginé tan ordinario como ella.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Al salir de las filas de inmigración y de la aduana, encontré a mis amigos esperándome con un gracioso cartel que leía “welcome to sex paradise”. No me ruboricé como ellos esperaban, por el contrario, sonreí porque los demás colombianos del vuelo me miraban escandalizados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Confirmé mi conexión del día siguiente. me deshice de mi equipaje en el guarda-equipajes del concourse H&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y me acomodé en el jeep que ellos llevaron para recogerme. Nos dirigimos directamente a South Beach. El aire caliente en mi cara me recordó emociones pasajeras. Al llegar al famoso Ocean Drive,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nos ubicamos en uno de los restaurantes de moda y bebimos cerveza y “mojito cubano” hasta que el sol del ocaso nos recordó que era muy temprano para emborracharnos. Antes de las siete, llegó el mensajero que esperábamos. Llevaba unas pequeñas bolsas de terciopelo, similares a las de ciertas joyas. Eramos cinco amigos, dos de ellos casados, que eran la única pareja del grupo. Las bolsas de ellos eran de color rojo. La mía y las de mis dos amigos solteros, eran de color sepia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nos miramos entre emocionados y desconcertados. Al abrirlas encontramos una tarjeta de invitación para una fiesta de swingers y una tarjeta de acrílico en la que se leía claramente la frase “RESTRICTED VOYEUR”.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Yo sabía claramente lo que significaba: “ver y no tocar se llama respetar”,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como decía mi tía solterona cuando de niño me llevaba a algún museo o caja ajena.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Total, ver también era disfrutar. El mensajero nos indicó que estuviésemos a las nueve en punto en el muelle del downtown, justo detrás del Hard Rock Café. Justo donde atracaban los catamaranes turísticos del estúpido tour de las estrellas. Tendríamos tiempo para cenar y relajarnos un poco antes de la gran aventura. Una fiesta swinger!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y con lo más selecto de la capital del sol.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Qué pensarían mis amigos de Medellín, una ciudad donde el Opus Dei había combatido encarnizadamente la posibilidad remota de abrir bares swinger,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;si supieran a la fiestecita a la que iba a asistir?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Daban ganas de llamarlos para contarles…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span style=""&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Fuimos a cenar a un lugar muy acogedor en Coconut Grove,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;propiedad de unos argentinos “re-copados”, como dirían en Buenos Aires.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Todos hablaban perfecto inglés, así que no tuve que hacerle a nadie de intérprete. La comida era deliciosa, pero si me preguntan a mí o a cualquiera de mis cuatro amigos qué fue lo que cenamos, no podríamos contestar. Nuestras mentes no estaban allí. Todos estábamos abstraídos en la fiesta swinger. Los dos esposos, con sus tarjetas rojas que leían “FULL SWINGER”, frase que quizás envidiábamos los tres solteros que nos sentíamos tan discriminados en la que adivinábamos sería una orgía piramidal: arriba los faraones, abajo los esclavos. Merde! (suena mejor en francés). Qué frustración.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y si nos casábamos con alguien antes de las nueve? Nos darían un “upgrade” de status?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Los minutos pasaron, pero nuestra ansiedad no. Llegamos muy puntualitos al muelle y allí estaba el catamarán con el santo y seña que nos habían dado. Un tipo con traje muy elegante (en Colombia le decimos “smoking”, pero en inglés americano se llama “tuxedo”, no se cómo le llamarán ustedes) nos esperaba en el acceso acordonado, con una copa de champaña. Nos escoltó hasta la entrada misma del bote y se portó más que amable. Nos sentíamos como celebridades. Adentro, el catamarán parecía más un yate de millonario de Mónaco. A estribor había un vestier donde nos hicieron cambiar de ropa. Lo único que nos dieron para cambiarnos fue una toga blanca y unos lazos (cordones) rojos y sepias. Al salir nos miramos con caras divertidas. Parecíamos protagonistas de cualquiera de las versiones fílmicas de “Calígula”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Aunque a mí me hizo recordar una noche en una discoteca de Ibiza (España), donde todos los clientes teníamos que usar togas parecidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Un par de minutos después llegaron otros asistentes, un grupo más numeroso. A ellos les dieron lazos rojos y azules. Nos preguntábamos qué diablos significaría el lazo azul. Cuando ellos terminaron de cambiarse, el barco se empezó a mover y solo entonces recordé que no me gustaba navegar de noche.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero ese pequeño temor se diluía con la intriga de saber qué significaría aquel lazo azul. El viaje fue corto y suave. Pocos minutos después llegamos a una de las islas conectadas al resto de la ciudad por puentes y canales. La casa en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuyo muelle privado se acomodó el catamarán sólo tenía acceso por el mar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y los canales. Parecía no tener puerta frontal. La puerta que daba al muelle era un semi-portal griego al que se accedía por unas escalas muy blancas cubiertas de un techo hecho con un parasol de plástico. Una pareja de apariencia asiática nos saludó a todos y cada uno de los participantes con un sonoro beso en la mejilla, como si fuésemos italianos. Entramos en la casa que más parecía una mansión. En el interior encontramos gente de todos los tamaños, tonos de piel y procedencias étnicas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La mayoría eran parejas, tanto heterosexuales como homosexuales, pero también había mujeres y hombres solos. El anfitrión salió a saludarnos completamente desnudo y con una vigorosa erección.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nos miramos un tanto asombrados como preguntándonos “y a este cómo lo saludamos? Con el clásico apretón de manos o apretando su “quinta extremidad”?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 4&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;No tuvimos que decidir.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Antonio, más conocido como “&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Horny Tony&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;”, italiano residente en Miami, nos besó en la mejilla y acto seguido nos mordisqueó el lóbulo de la oreja izquierda al tiempo que nos susurraba “this is a warm swingers’ welcome”, como para que no fuésemos a protestar o hacer repulsa. Nos hizo servir un coctel azuloso que según él, contenía “&lt;i style=""&gt;Atinka&lt;/i&gt;”, un poderosísimo vigorizante sudamericano. Y vaya que lo conocía yo. Si en Colombia lo utilizaban para potenciar los caballos en época de apareamiento y para “calentar” mujeres indecisas en fiestas universitarias. Era el Viagra del siglo XX, aunque nunca supe si su orígen era de una planta o de un químico. Mis amigos gringos bebieron con duda, imaginando que los estaban drogando. Yo les aclaré que no tenía efectos narcóticos conocidos, solo una cachondez imparable. Luego nos aclararon las reglas de la fiesta y nos descifraron el misterio de los lazos azules y morados, que hasta entonces no habíamos notado. Los azules eran para UNRESTRICTED VOYEURS y los morados para miembros fundadores del club, aquellos que tenían los mayores privilegios. Y lo mejor de todo: podíamos ascender de sepia a azul solo por compartir un talento o saber específico!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;“Sabemos que tienes varios, Malcolm”, me dijo Tony en un inglés incipiente. Pensaba que nuestra asistencia era incógnita o por lo menos que nadie sabría nuestros nombres. De inmediato todos los asistentes me saludaron como si estuviera en una reunión de AA. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;“Y ustedes, Jeff y Danny?”, le preguntó a mis compañeros solteros. &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;“Pues yo soy médico”, se apresuró a contestar Danny. “Ginecólogo?”, preguntaron algunas mujeres entusiasmadas. “No, dermatólogo”, contestó él un tanto desinflado. “Yo soy arquitecto, pero sé hacer masajes eróticos”, contestó Jeff. El murmullo y las risillas de la audiencia le dieron su aprobación. Jeffrey y yo fuimos conducidos hasta el centro de la enorme sala. Calculo que había entre 100 y 200 swingers. Y oh sorpresa!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Entre ellos el arzobispo de Bogotá, tres miembros del poderosisimo grupo empresarial Sindicato Antioqueño, el más grande de mi ciudad. A todos los había visto en los medios, pero a ninguno en persona. Me molestó un poco ver allí al obispo, pues era el supuesto adalid de la moral en la sociedad colombiana. Vaya pedazo de hipócrita.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y pensar que semanas antes había salido en los medios hablando en contra del aborto, la promiscuidad sexual y el movimiento “chastity international”. No obstante, allí estaba muy sonriente agarrando la mano de su novio cubano. En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su marcado Spanglish le traducía al arzobispo todo lo que hablábamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Recuperándome de mi sorpresa les pregunté qué era lo que querían que les compartiera. “Tus conocimientos de sexualidad oriental, sobre todo los de inyaculación”, contestó uno de los que tenían cordón morado. Y quién les había contado eso? Nunca lo supe. Accedí a hacerlo porque el cordón azul me llamaba a gritos. Aunque ni remotamente imaginé que me tocaría ejercer de profesor en una fiesta swinger. Luego de socializar un poco nos condujeron a unas habitaciones a las que nos seguían grupos de parejas. Parecía un congreso profesional. Cada habitación tenía un cartel elaborado con cartulina y marcador. El de la puerta que transpasé leía “KNOW-HOW”. No todos los asistentes a la fiesta entraron allí, solo las parejas heterosexuales. Durante más de una hora les expliqué lo que recordaba y les enseñé algunas técnicas para propiciar sexualidad tántrica.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Eran decentes y respetuosos, incluso para hacer las preguntas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nada tímidos, pero tampoco guachafos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Al quitarse las togas, lo hacían despacio, como queriendo mostrarme sus cuerpos. No había una sola pareja de feos, ni siquiera gente con cuerpos con sobrepeso. O ejercitaban mucho o tenían muy buen cirujano. Pasado el tiempo, y cuando se encontraban más entusiasmados con el taller, sonó una campana metálica que retumbaba por toda la casa. “Hora de los iniciados”,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gritaba Tony desde la sala. A uno de los empresarios que identifiqué y a su esposa, al igual que a Jeff y a mí, nos llevaron a otros espacios de la casa, más amplios que las habitaciones. A mí me tocó en un semi-sótano contiguo a la cocina, pero no pude adivinar a qué espacio de una casa normal correspondería. Una vez entraron todos mis “iniciadores”, me arrancaron la toga y me acostaron en una mesa rectangular en la que me ataron y me vendaron. Uno por uno de los asistentes me empezaron a rondar y me susurraron cosas excitantes en varios idiomas. Luego me tocaban, exploraban, pellizcaban, lamían, besaban y mordían.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Todo sucedía tan rápido que no alcanzaba a determinar si eran labios masculinos o femeninos. Delicioso misterio que erotizaba mi piel al extremo. Mi cuerpo se volvió un volcán incontrolable y no sé si decirles si tuve una experiencia sexual grupal o la tuvieron conmigo. No fui violado pero sí aprovechado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No obligué a nadie ni me obligaron. Me volví el “plat du jour” y agradecía no ser un “bocato de cardinale” con arzobispo a bordo. No hubo penetración ni riesgos de ninguna naturaleza. La erupción volcánica quedó evidenciada en un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condón que no supe en qué momento me pusieron. “Iniciado”, qué agradable y fascinante sonaba entonces aquella palabra. Al igual que me habían desvestido, me vistieron, me limpiaron y me quitaron la venda de los ojos. De mi cintura colgaba ya el cordón azul. &lt;i style=""&gt;Carpe Diem.&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me sentía como un muchacho de pueblo graduándose de la secundaria. Como ascendiendo de mensajero a gerente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Seguidamente, me llevaron a hacer el tour por las habitaciones donde ya todos estaban dedicados a lo suyo. Tenían luz tenue y un burladero acordonado en el que ubicaban los mirones de cordón sepia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Algunos cuartos tenían letreros muy particulares: “S&amp;amp;M” (sadomasoquistas), “QUEER AND WEIRD” (homosexuales con tendencias raras),&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“FUCK MY WIFE” (para aquellos que compartían a sus esposas),&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“THE FARM” (donde había animales) y “THE DARK ROOM” (un cuarto oscuro donde pasaba lo mejor, como en las discotecas de Ibiza). Había más de diez cuartos, pero los otros eran más comunes y mundanos, con strippers, jugueticos y toda clase de diversiones que igual se podían encontrar en los sitios de Collins Avenue&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o en Homestead. En el de “BI-CURIOUS” (curiosidad por la bisexualidad) encontré a dos de los poderosos empresarios, y los saludé por su nombre de pila, tan solo para disfrutar la expresión de terror en sus rostros. No los conocía, pero les hice creer con aquel saludo que era algun conocido del pasado. &lt;i style=""&gt;Vini, vidi, vinci&lt;/i&gt;. Gocé y curioseé varios ambientes. No había soportado durante tres horas la charla hueca de una TTT para ir allí de mirón pasivo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Amanecía en Miami cuando volvimos al muelle, extasiados, algo ebrios y descremados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Fuimos al apartamento de Jack y Kate sólo para bañarnos y desayunar. Ninguno de nosotros quería dormir. Yo en especial, no podía hacerlo porque mi vuelo salía a las once.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tratamos de procesar todas aquellas experiencias a través de una charla abierta y amigable. Nos conocíamos de varios años atrás, pero solo aquella noche nos habíamos conocido real y plenamente. Llegamos al aeropuerto apenas minutos antes de cerrar el vuelo. Afortunadamente era un vuelo nacional y todavía no había ocurrido lo del 9-11. Abordé un incómodo Boeing 737 de US Airways que me llevó a Charlotte, una ciudad pequeña de las Carolinas, creo que North Carolina, que le servía de “hub” a la aerolínea. Allí debía esperar tres horas para abordar luego otro avión a Seattle. Nueve horas de viaje en total, incluyendo las tres horas de escala. Camino a Charlotte, recordé cada minuto de aquella noche y tenía una sonrisa de satisfacción tan grande en el rostro que no me la habría borrado nadie ni aunque me hubiese hecho engullir todo un frasco de picante mexicano…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span style=""&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 5&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Al llegar a &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;Charlotte estaba decidido a no pasar tres largas horas en el aeropuerto, así que me monté en una van que iba para la ciudad y como el tiquete de ida y vuelta era barato, me quedé a almorzar e hice un pequeño city tour. Lo curioso era que el aeropuerto parecía más grande que la ciudad. Poco qué ver, poco qué hacer. Me entretuve en una librería y volví luego al aeropuerto para reanudar mi viaje a Seattle.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Otro incómodo Boeing 737 de US Airways y esta vez me tocó justo en la horrible silla de la mitad. Más de cinco horas de vuelo en semejante incomodidad!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A mi lado, en la ventana,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una intelectualoide que hablaba poco. En la silla del pasillo, una gorda enorme que haría difícil la salida al baño si llegaba a necesitarlo. Quería pensar que en aquel sandwich humano sería yo la carne, o por lo menos, el queso. El avión estaba lleno porque aquel congreso de profesores coincidía siempre con el Spring Break, una semana de vacaciones para universidades y colegios en Estados Unidos. En el avión identifiqué a algunos colegas que iban para el mismo congreso. Pero ninguno estaba cerca a mi silla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Sentía cierta emoción por viajar por primera vez al estado de Washington, el estado número 47 de la unión que iba a conocer ese día. Desde el aire se veían los lagos y montañas del estado, al igual que sus bellos paisajes, poco antes de aterrizar. Hablé poco con mis compañeras de silla. Aproveché para dormir un poco y descansar. Llegamos al atardecer, y aunque en Miami y toda la costa este ya era de noche, allí solo iban a ser las seis de la tarde, por las tres horas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de diferencia horaria. En el aeropuerto nos estaba esperando un bus de los organizadores del congreso, el cual nos distrubuyó a cada uno de los hoteles. Seattle resultó ser una ciudad bellísima y apacible. Parecía más una ciudad canadiense que estadounidense. Lo único malo que tenía era que nunca cesaba de llover o por lo menos, lloviznar. Sede de Boeing y Microsoft, no parecía tan grande al recorrer sus calles. Era como una deliciosa combinación de pueblo y ciudad. Esa noche recibí la llamada de mi amante virtual diciéndome que llegaría a Seattle la noche siguiente. Nos habíamos conocido en internet e intercambiado correos durante un par de meses. Aquel viaje era la primera oportunidad para vernos en persona. Llenaría yo sus expectativas?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sería verdadero amor lo que sentíamos?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Podría uno enamorarse en realidad de alguien que no había visto nunca? Las preguntas rondaron mi cabeza hasta que me dormí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;El día siguiente fue más que difícil. Para empezar, me tocaba a mí la segunda plenaria del congreso. Era mi primera vez ante semejante responsabilidad. El auditorio era enorme, no se de qué capacidad exacta, pero me habían dicho que eramos más de cuatro mil profesores asistiendo. Los que no cupieran en el auditorio, verían las plenarias por un circuito cerrado de televisión. En la primera fila reconocí a mis ex-profesores y algunos de los lingüistas más famosos como Brown, Nunan y Richards. Me invadía cierto susto. Pero no podía perder la calma porque no solamente quedaría mal yo, sino también mi país, mi área de trabajo y &lt;st1:personname productid="la UCLA" st="on"&gt;la  UCLA&lt;/st1:PersonName&gt;, universidad que me había graduado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El tema cautivaba la atención de los asistentes por estar relacionado con el CALL (Computer Assisted Language Learning), ó ALAO, como le dicen nuestros colegas españoles. Decidí mirar con un rango visual amplio sin enfocarme en nadie para calmar los nervios. El truco funcionó. Y la cosa iba bien hasta que terminé de exponer mi teoría y argumentos, para dar paso a las preguntas de la audiencia. Las preguntas de los asistentes fueron manejables, incluso las de los top-notch de la lingüística mundial. Casi tomándome por sorpresa, empezaron a llegar preguntas de universidades de otros estados, así como las de Inglaterra, Australia y Hong Kong, que estaban conectadas al evento vía internet en tiempo real. Nadie me lo había advertido, pero siendo el año del boom del internet en la educación, debía haberlo esperado. Me bombardearon con preguntas y apenas me daba a basto para responderlas. Cuando todo terminó mi camisa estaba tan empapada de sudor que hasta había traspasado a la corbata. Prueba superada. La gloria académica!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El cielo al que costaba tanto llegar. Ahora podría aspirar al doctorado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;En la noche, escapé del coctel y llegué al aeropuerto antes de la hora acordada. Me había cambiado por lo menos tres veces y estaba casi tan nervioso como en la plenaria por el encuentro con mi amante virtual. Los altavoces del aeropuerto finalmente anunciaron la llegada del vuelo de United Airlines procedente de Chicago…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span style=""&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 6&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Decenas de pasajeros bajaron de aquel avión. Calculé que debía traer entre cien y doscientos. Pasaban y pasaban junto a mí y mi angustia aumentaba.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Escruté hasta los últimos pasajeros que salieron y no había llegado. Confirmé una y otra vez la información que me había dado en la última llamada. Los datos coincidían pero mi amante virtual nunca llegó. Sentí una profunda sensación de vacío. Me invadió un sentimiento de frustración total. Por qué me había hecho eso? Qué había hecho yo para merecer semejante desplante? “Te lo dije, tonto. No podés confiar en romances virtuales! La gente miente de frente, mucho más en un computador!”, me repetí una y otra vez aquel análisis racional que me habría salvado antes de hacer semejante papelón.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Quería llorar pero no podía hacerlo. Tenía tanta rabia y no podía expresarla!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me sentí tan solo en aquel aeropuerto lleno de gente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero no podía derrumbarme en público. No en aquel momento. Si había sobrevivido la tensión de la conferencia, tenía que sobrevivir aquello. De buenas en el juego, de malas en el amor. Aquella frase tan trillada se me volvía de pronto tan veraz. Esa misma tarde había tocado el cielo. Ahora tocaba el suelo y con un golpe tan estruendoso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y mientras lo pensaba, empezó a retumbar en mi mente aquella canción del supergrupo español &lt;i style=""&gt;Alaska y Dinarama &lt;/i&gt;que todavía se escuchaba en algunas emisoras colombianas:&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;No es el final&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando quieras encontrarme no estaré&lt;br /&gt;Haces siempre lo que quieres y ya ves&lt;br /&gt;Tantos recuerdos duelen más&lt;br /&gt;Que hay que olvidar&lt;br /&gt;Pero óyeme bien&lt;br /&gt;Llorar por ti no es el final&lt;br /&gt;Y estar solo por ahora&lt;br /&gt;No está mal&lt;br /&gt;¿Pero a quién voy a engañar?&lt;br /&gt;Ya el amor no me interesa&lt;br /&gt;Sólo te aleja&lt;br /&gt;Lo que digo y lo que pienso no es igual&lt;br /&gt;Porque todos mis amores salen mal&lt;br /&gt;Y estar solo por ahora&lt;br /&gt;No está mal&lt;br /&gt;¿Pero a quién voy a engañar?&lt;br /&gt;Ya el amor no me interesa&lt;br /&gt;Sólo te aleja&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;El aeropuerto empezó a quedar solo nuevamente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El próximo vuelo que anunciaban llegaba del Japón y faltaba más de una hora para su arribo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tomé un taxi y regresé a Seattle para olvidarme de todo aquello. Al volver al hotel, llamé varias veces a mi &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;amante virtual, pero solo encontré su voz en la fría contestadora. Dejé mensajes y esperé una llamada que nunca me devolvió. Creía que por lo menos merecía una explicación. Todavía hoy la espero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;El día siguiente, me concentré en mi trabajo y aunque tuve que presentar un taller en el electronic village, que fue bastante duro porque todos los asistentes acudían por la metodología de carrusel, pues era algo práctico. Cada diez o quince minutos tenía una audiencia nueva y era agotador. Pero ya no sentía el cansancio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tampoco podía sentir stress ni mucho menos angustia. Ya todo me resbalaba. En la noche fui con unos colegas a un restaurante espectacular y a unos bares que decían eran los mejores de la ciudad. La cerveza no ahogaba mi pena, pero por lo menos la espantaba un rato.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El último día en Seattle, como el evento acabó temprano, me fui a recorrer el centro y encontré una librería fascinante donde tenían todos los libros de mis autores favoritos. También estuve en el Space Needle, símbolo de la ciudad y considerado su lugar más romántico. Pero no estaba yo para romances ni nada que se le pareciera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;El día siguiente abandoné la ciudad con rumbo a Washington, DC, la capital del país, donde me quedaría en casa de mi mejor amigo y podría incluso ver a otros amigos que vivían muy cerca y hasta a mi hermano, que por esos días estaba trabajando en New York y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;había prometido visitarme. El vuelo tenía una escala en Pittsburgh y había que cambiar de avión. Afortunadamente, en ambos trayectos volé en un Boeing 757, que era mucho más cómodo que el 737. El vuelo hasta Pittsburgh fue largo pero placentero. Al llegar allí sin embargo, empezó a caer mucha nieve.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Era una tormenta de nieve, pero aún así, el aeropuerto no cerró. Ya me habían tocado algunas cuando vivía en Estados Unidos, pero ninguna como aquella. Una hora después la tormenta no había cesado del todo y yo tenía que abordar el vuelo a Washington, DC. Sentí un poco de miedo, lo admito.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero ese miedo se convirtió en terror cuando una vez dentro del avión me tocó en suerte un asiento de ventanilla, justo sobre una de las alas. Desde allí pude ver cómo la nieve se convertía en bloques de hielo que los carritos de servicio descongelaban con un líquido descongelante. No acaba de irse el carrito cuando la nieve volvía a caer.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con todo y eso, el avión prendió motores y desde adentro de las turbinas, la nieve brotaba como de un ventilador. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1&gt;&lt;span style=""&gt;ENTRE EL CIELO Y EL SUELO – CAPÍTULO 7&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Finalmente despegamos. Mis compañeros de silla y yo nos mirábamos incrédulos. Quizás para el piloto era una hazaña diaria en invierno, pero para nosotros era todo un acto heroíco.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Llegue al aeropuerto doméstico de Washington, DC y allí me esperaba mi mejor amigo. Pasé tres días en esa ciudad en la que solo había estado una vez y de la cual no tenía muchos recuerdos. Hice de turista y traté de divertirme para olvidarme de lo sucedido. Los días pasaron rápidamente y el día antes de iniciar mi regreso hacia Colombia, apareció mi hermano mayor y hasta llegamos a burlarnos de mi tragedia en Seattle. Había que sublimar el dolor de alguna manera. El viaje de regreso también tuvo escala en Charlotte para llegar a Miami. Por fortuna, el vuelo de Washington, DC&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llegó dos horas antes de salida del vuelo a Medellín, el tiempo justo requerido para la conexión. Extrañamente, al abordar el avión empecé a sentirme en casa. Esta vez no había rubia tetona. En su lugar,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un señor bastante mayor, padre de inmigrantes “wetback” que no hacía más que contarme de las proezas de sus hijos para sobrevivir y coronar el “sueño americano”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Llevaba en su regazo una bolsa con lociones y toiletries para sus amigos jubilados y me mostraba con orgullo las fotos posudas de sus vacaciones en Florida. Me enterneció su actitud. Su camiseta estampada con el slogan “Key West is a lovers’ paradise” me hizo recordar que allí, volando entre Cartagena y Medellín a &lt;st1:metricconverter productid="17.000 pies" st="on"&gt;17.000 pies&lt;/st1:metricconverter&gt; de altura, seguíamos estando entre el cielo y el suelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Fin &lt;st1:state st="on"&gt;&lt;st1:place st="on"&gt;del&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:State&gt; flashback.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;© 2005, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-2985960664538694345?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/2985960664538694345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=2985960664538694345' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/2985960664538694345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/2985960664538694345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/01/mis-crnicas_20.html' title='MIS CRÓNICAS'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-545738221970140527</id><published>2008-01-20T20:23:00.000-08:00</published><updated>2008-01-20T20:25:00.336-08:00</updated><title type='text'>MIS ARTÍCULOS</title><content type='html'>&lt;h1&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;De escritores y escribidores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Malcolm Peñaranda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cuando se dedica uno al oficio de escribir, ya sea por inspiración, por devoción, por dinero, por ansiedad, por despecho, por desahogo o por simples ganas de comunicar algo que tenés muy adentro y querés compartir, cae uno de bruces en esa delgada línea que separa al escritor del escribidor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;El escritor es recursivo, original, almado y a la vez desalmado, tortuosamente solitario pero increíblemente social, manipulador de palabras y emociones, escultor de ilusiones y hay quienes dicen que poseído. Poseído por sus demonios, por sus musas, por sus alucinaciones y por sus más intimos miedos. Miedos con los que convive y a los que enfrenta en el papel, en el teclado, en el asesino ruido mercantil de una impresora. Molinos de un Quijote cuya armadura está oxidada por las lágrimas y cuyo escudero es un duende juguetón que secuestra constantemente a su damisela llamada Inspiración. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;El escribidor en cambio, es un prisionero de las palabras. Un asesino a sueldo que les dispara cada día para comprobar con horror que las muy astutas eluden sus balas con más rapidez que el protagonista de The Matrix. El escribidor no tiene corazón ni alma. Se los vendió a un diablo llamado editor que lo atormenta todos los días recordándole que los plazos se cumplen o los cheques dejan de llegar. Es un pelele que ya no tiene relación sentimental estable, le quedan pocos amigos y no alcanza a dilucidar si la última vez que tuvo sexo fue con alguien de carne y hueso o con uno de sus personajes. Escribe por encargo y pasa las noches de largo. No puede comer sopa de letras porque se siente amenazado de muerte. El café es su droga favorita y poesía ya no recita. Sonríe cuando mata a sus personajes cual dueño de funeraria de pueblo cuando se entera de un deceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;En medio de los dos y por culpa de los dos, encontramos al profesor de literatura que lucha por enseñar análisis literario y se empelicula con unas historias que le resultan embriagadoras,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin importar que sus alumnos las encuentren adormecedoras. No intenta enseñarles a escribir porque sabe que nadie puede hacerlo, ni siquiera un compañero de celda con ínfulas de mandamás de la prisión. Ha leído tanto que cuando escribe, no sabe ya si son sus palabras o las de Shakespeare, Baudelaire, Leavitt, Steinbeck, Borges, Faulkner ó incluso las de su vecina que escribe con pésima ortografía y adjetiva con desfachatez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ahora que lo pienso, he estado en los zapatos de los tres y todavía me pregunto si soy escritor, escribidor o un simple profesor que tiene la osadía de escribir para ensayar aquello de acostarse en la cama del otro a ver si todavía está calientica,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo peor es que está tan putamente fría que acabo de olvidar si me acosté en la cama de un muerto, si clasifico para escritor o soy simplemente un escribidor que soñó con ser un escitor que desdeñaba aquel escribidor. Y vos, qué sos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© 2007, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-545738221970140527?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/545738221970140527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=545738221970140527' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/545738221970140527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/545738221970140527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/01/mis-artculos_20.html' title='MIS ARTÍCULOS'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-8781725030075273122</id><published>2008-01-20T20:22:00.000-08:00</published><updated>2008-01-20T20:23:41.835-08:00</updated><title type='text'>MIS "POEMAS"</title><content type='html'>&lt;a href="http://blogdemalcolm.blogspot.com/2006/11/proyecto-de-amante-tontera-incesante.html" title="permalink"&gt;Proyecto de amante, tontería incesante&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Proyecto de amante, tontería incesante&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Tu temblor inquietante, mi mirada avasallante&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ese, tu vientre matapasiones&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Empero en mi despertó emociones&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Alejé de vos mi ideal de perfección&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y quizás por eso te me volviste una obsesión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Habría renunciado a todos mis principios,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Claudicado a todos mis caprichos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero a vos no te importó&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y tu indiferencia mis alas congeló.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Intenté estrujarte con mi mirada&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;En tus oídos depositar mi angustia aumentada&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Caminé entre tus evasivas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y sorteé tus excusas tan destructivas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Grité para sacudirte,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;En el océano de mi deseo sumergirte&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero tu muralla ahogó mis gritos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Mis pataletas y mis sutiles toquecitos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Hoy me río de mi estupidez,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;De mi tontería, de cada sandez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero aquella tarde te proyecté&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Como amante en un mundo aparte que idealicé.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Presente perfecto, futuro incierto&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Dos cuerpos perdidos en el mismo desierto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Vos en mí, yo en vos, con vos o sin vos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cuando ya solo me quedaba un hilo de voz&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Volví entonces a posarme en mi sensatez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Para decirme: "tonto, despertá de una buena vez!"&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Proyecto de amante, tontería incesante&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pasaste por mi vida de manera delirante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;a name="116407996371915776"&gt; &lt;/a&gt;            Escrito por: Malcom Peñaranda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;© 2007, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-8781725030075273122?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/8781725030075273122/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=8781725030075273122' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8781725030075273122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/8781725030075273122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/01/mis-poemas_20.html' title='MIS &quot;POEMAS&quot;'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4461743800120745564.post-4815022327036707019</id><published>2008-01-20T20:18:00.000-08:00</published><updated>2008-01-20T20:20:36.571-08:00</updated><title type='text'>MIS ESCENAS DE CIUDAD</title><content type='html'>&lt;h1 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: &amp;quot;Lucida Handwriting&amp;quot;;" lang="ES-CO"&gt;Mujeres&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tránsito&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Serie:&lt;span style=""&gt;                         &lt;/span&gt;ESCENAS DE CIUDAD &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ciudad Escenario: &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Medellín, Colombia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Primera Escena &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Aleida es una costeña de racamandaca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Liberal y liberada, aprendió desde niña a ignorar chismes y rumores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;A sus cuarenta y tantos conserva un cuerpo que cualquier adolescente sueña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se maquilla acentuando su nariz y sus pómulos y su labial es de tonos rojos, rosas o violetas, lo que resalta su personalidad apasionada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Camina con contoneo de mujer coqueta y siempre culiparada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Habla con voz pausada y oblitera su acento con expresiones muy paisas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;De su exmarido le quedó su posición social y el recuerdo de un gélido desempeño sexual que nunca equiparó su naturaleza volcánica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ahora busca hombres apasionados, preferiblemente divorciados y maduros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cayó en las garras de Felipe, un adolescente de 47 años, típico depredador sexual que vive su segunda adolescencia brincando de cama en cama y de década en década.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Él le propuso que fueran una pareja abierta y ella aceptó con la ilusión de enamorarlo con sus encantos y hacerlo cambiar de opinión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ella en el fondo sabía que él nunca iba a renunciar a su harén ni a sus ansias de reafirmar aquello de que “entre más canas, más ganas”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Él se la gozó y agregó algunos capítulos a su diario de Casanova. Ella se empezó a enamorar y se alejó para no terminar siendo otro pedazo de carne.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ahora la podés ver en los casinos o en las más exclusivas boutiques de los centros comerciales, en tránsito hacia un hombre maduro y serio que quizás sólo exista en su utopía de mujer ardiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Segunda Escena&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cristina es la típica mujer escurridora que te divierte con su cinismo y desfachatez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tiene un principio de realidad tan fuerte que te quedás preguntándote si es una armadura o simplemente un signo de una personalidad realista y equilibrada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Siempre tuvo claro que entre soltera y solterona había muchos hombres de diferencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Por eso guardó debajo de la cama la decencia y se empezó a poner minifaldas a los catorce para irse a bailar y brinconear en las chiquitecas de su barrio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Habla de su primera vez como si fuera un muchacho que presume de ello y saborea cada palabra cuando nos dice medio murmurando: “y me hizo venir!”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Cambió al hombre de sus sueños por el barrigón de sus pesadillas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Hoy le apuesta a que su esposo se aburra de sus costosos antojos o de sus infidelidades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Mala suerte. El tipo está más encoñado que soldado de sirvienta tetona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ella no lo quiere pero lo disfruta y lo escurre, literalmente, porque dice que su gordo no solamente le encontró el punto G sino que ya hasta le exploró el paralelo Z.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Empero, Cristina también saborea cuanto ejecutivo desparchado encuentra en los bares de los hoteles de cinco estrellas, en tránsito hacia una galaxia repleta de hombres ricos y ganosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Tercera escena&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Eliana se cansó de esperar a “Mister Right” y empezó a conformarse con “Mister Right Now!”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;El príncipe azul se le volvió viejo verde y canjeó las zapatillas de cristal por unas buenas prótesis mamarias que la hacen sentir como toda una reina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Ha estado en todos los grupos de “solos y solas” y ha chateado con toda clase de pervertidos. Hasta se fue a Bogotá un fin de semana para conocer a un ciber-amante que, según ella, le resultó “tamal sin carne” y la dejó iniciada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Es promiscua por naturaleza y selectiva por recomendación de sus amigas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Mira a los hombres de pies a cabeza y a todos les hace la ecuación de la colegiala.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Jamás sale a la calle sin maquillarse ni se pone chaquetas o sacos por mucho frío que haga afuera. Arguye que opacarían su “pechonalidad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Intenta posar de intelectual y termina posando con una flexibilidad memorable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Le encanta jugar a la botella y asegura que nadie baila como ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Sigue apostándole a los gringos ilusos que vienen por estos lados buscando esposa bajo la premisa de que las latinas son hacendosas y casi tan sumisas como las asiáticas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se ha apuntado a mil cursos de francés que nunca aprendió pero se empezó a sentir francófona cuando memorizó la frase “voulez vous coucher avec moi?”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Se pavonea por los sitios más exclusivos en su Volkswagen último modelo, en tránsito hacia una autopista donde lluevan hombres todo terreno y el límite de velocidad sean sus combustibles ganas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;" lang="ES-CO"&gt;© 2008, Malcolm Peñaranda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4461743800120745564-4815022327036707019?l=malkysplace.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://malkysplace.blogspot.com/feeds/4815022327036707019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4461743800120745564&amp;postID=4815022327036707019' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/4815022327036707019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4461743800120745564/posts/default/4815022327036707019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://malkysplace.blogspot.com/2008/01/mis-escenas-de-ciudad_20.html' title='MIS ESCENAS DE CIUDAD'/><author><name>Malky</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_3Y8OUe23LNI/TTz2j_yyxqI/AAAAAAAABUA/7qiVtwPathQ/s220/malcolm_034.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
